Rumor y miedo



Los mexicanos de los cuatro puntos cardinales son presa del rumor y miedo, que tiene como fin hacer río revuelto para que ahí ganen los pescadores. Sí, el gobierno, la ponzoñosa partidocracia y el imperio capitalista del mal que hacen su agosto con el gasolinazo.

Pero ¿qué es el miedo y el rumor?

El tumbaburros define al miedo como una intensa sensación de desasosiego provocada por la percepción de un peligro, real o supuesto; y al rumor como la voz que corre o campea entre el público, diseñada para ser creída, y que se transmite de persona a persona, sin que existan datos para comprobar su veracidad.

Sí, el rumor y el miedo matan a los pueblos. El rumor es como el salitre que corroe cualquier estructura, y por lo regular surge de algún perverso ente interesado en crear psicosis y desconcierto para llevar agua a su molino.

El gasolinazo se presta para todo. Se presta para que el Estado que ejerce el monopolio de la violencia haga de las suyas sobre el pueblo en general.

Se presta para que las mafias y los oportunistas saqueen comercios que ni la deben ni la temen para que los partidos políticos, como el PAN, infiltren a sus adictos para desestabilizar, como ocurre en las protestas callejeras, principalmente en el Estado de México.

¿Pero por qué fundamentalmente la ingobernabilidad la vemos en ese estado?

Muy simple, el PAN quiere esa gubernatura y la va a buscar al precio que sea, incluyendo la alianza con el PRD, para seguir prostituyendo el quehacer político nacional. El vandalismo se ha registrado primordialmente en poblaciones donde el PAN tiene una marcada influencia, como Naucalpan, Villa Nicolás Romero, Toluca y anexas.

Hasta el borrachín Felipe Calderón publicó en redes sociales que detrás de la inestabilidad social en el Estado de México, hay políticos.

Se busca cargarle toda la factura y todas las pulgas al PRI cuando en realidad han sido los priístas y panistas los que aprobaron la llamada miscelánea fiscal con la cual el gobierno peñista está crucificando a los mexicanos.

Tan siniestros son priístas como panistas, todos gobiernan para el capitalismo, no para los parias.

Sí, el PRI y el PAN son aliados para unos perversos propósitos políticos y económicos. En la alcoba se aman, pero en la disputa por el poder se odian.

Ni uno ni otro tienen la calidad moral para enfrentar al pueblo de México y decirle que son ellos los que están a punto de incendiar al país, y es que, repito, a río revuelto, ganancia de pescadores.

Es la nefasta clase política la que está provocando entre los mexicanos ese rumor, miedo, psicosis, desasosiego e ingobernabilidad.

Ese miedo y rumor serán los que desactiven las protestas por el gasolinazo.

La psicóloga canadiense Naomi Klein sostiene que: “Cuando una sociedad entra en estado de shock, es más propensa a obedecer y a aceptar las órdenes y acciones de sus gobernantes. Aunque también tener a una sociedad en shock, es buena forma de distraer su atención”.

Por desgracia, el miedo paraliza a la más genuina de las revoluciones. Por ello, los poderes fácticos utilizan los grupos de choque para desvirtuar las luchas sociales, en este caso las protestas pacíficas. Sabedores son que el mexicano debe ser parte de un pueblo solitario y no solidario. ¿A cuál pertenece usted?

#opinion #Nacional

2 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo