Tormenta sobre mojado: Aisin Seiki se irá de Guadalajara si Toyota cede a Trump, dice WSJ


Uno de los principales fabricantes de autopartes para Toyota podría cancelar su nueva planta en México si la automotriz japonesa cede a la presión de Donald Trump y revoca su plan para una fábrica en Estados Unidos, informa este día el diario The Wall Street Journal.

Esta mañana el Presidente electo reiteró sus promesas de imponer impuestos a los fabricantes que cierren sus plantas y envíen la producción al exterior.

En su primera conferencia de prensa desde la elección dijo: “Habrá un fuerte impuesto fronterizo a las compañías que se van y cometen asesinato impunemente”.

Esos impuestos pueden ayudar a conservar empleos, pero generan el riesgo de elevar los precios a los consumidores.

También habló de los planes de Fiat Chrysler de crear dos mil empleos en fábricas de Michigan y Ohio. Dijo que Ford no construirá una planta de mil 600 millones de dólares en México y en cambio actualizará una fábrica en Michigan y agregará 700 empleos.

La semana pasada Trump recurrió a Twitter para amenazar con elevados aranceles aduaneros a Toyota cuando el Presidente electo se enteró de los planes anunciados hace meses por la compañía de invertir en una nueva planta de montaje en México.

Toyota ha prometido mantener sus planes de construir una planta de mil millones de dólares para fabricar vehículos marca Corolla en México, aunque estos productos corren el riesgo de pagar tarifas si son exportados a Estados Unidos.

La planta planeada por Aisin Seiki, con una inversión de 45 millones de dólares, está diseñada para abastecer tanto a la nueva fábrica de Toyota, cerca de la ciudad de Guadalajara, como a la automotriz General Motors.

Yasumori Ihara explicó al Wall Street que la planta ya comienza a ser construida y que podría iniciar producción tan pronto como el próximo año. Estas instalaciones ofrecerían a automotrices en México componentes ahora construidos en fábricas en el estado de Illinois.

Ihara expresó al medio su preocupación sobre las implicaciones de una posible tarifa estadounidense a las importaciones, una iniciativa que considera Donald Trump, lo que podría poner en riesgo su producción en México para plantas en ambos lados de la frontera.

Aisin Seiki espera invertir unos 800 millones de dólares en sus plantas en Estados Unidos en los próximos tres años. Toyota posee cerca del 23 por ciento de las acciones de Aisin Seiki, y de manera indirecta un 11 por ciento adicional, de acuerdo con el medio especializado en negocios.

A lo largo de su campaña presidencial, y después de la elección, Trump criticó a las compañías automotrices por trasladar producción de Estados Unidos a México, a menudo a través de Twitter.

Ha amenazado con imponer un arancel de 35 por ciento sobre vehículos fabricados en México que sean exportados a Estados Unidos. Tal arancel podría causar estragos en la industria, ya que todas las grandes empresas automotrices producen vehículos en México.

Académicos dijeron a SinEmbargo que que el problema de México es que apostó su estrategia económica a la inversión extranjera, mientras se desmanteló la industria nacional.

Además, dijeron, en esta apuesta única, el país participó sólo con mano de obra barata, de ahí que su papel en la cadena de manufactura es cada vez menos relevante. Desde 2003, un análisis del Gobierno de Estados Unidos alertó sobre la contracción de casi un 30 por ciento en la producción de esta industria en México y de las afectaciones a las comunidades fronterizas y al comercio que este declive generaba, como la pérdida de empleos.

Tan sólo en 2008, año de la quiebra de la compañía Lehman Brothers y de la crisis financiera en Estados Unidos, Juárez, el municipio mexicano donde vive la mayor cantidad de población ocupada en este tipo de industria, perdió 20 mil empleos.


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