Trump cerrará válvulas y México, con millones de informales más: académicos



México se encuentra en una “encrucijada” económica. La presión del nuevo Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que disminuyan las inversiones de multinacionales en México, sobre todo automotrices, podría hacer impacto en un sector que genera hasta un 20 por ciento del empleo directo formal de la iniciativa privada.

Las remesas que envía la población migrante, ha dicho también el empresario y ahora gobernante norteamericano, serán gravadas con impuestos y, además, millones de personas podrían ser sujetas de deportación de Estados Unidos o incluso salir voluntariamente, ante el clima de hostilidad animado desde la nueva Presidencia del principal socio comercial de México.

El crecimiento económico nacional, insuficiente de por sí para la creación de empleos formales, se prevé sea de alrededor del 1.8 por ciento este año, menor al dos por ciento alcanzado en 2016.

El sector informal del mercado laboral, ya mayoritario o de casi un 60 por ciento, está a punto sufrir un sustancial aumento que, de acuerdo con Alfondo Bouzas Ortiz, del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), podría alcanzar de alguna forma a ocho o nueve de cada 10 personas ocupadas.

“Estamos hablando de que la mayoría de la población nos encontraremos en situación de precariedad, de informalidad de una u otra forma, ya sea por salarios flexibles, ya sea por jornadas flexibles, ya sea por inestabilidad en el empleo”, agrega.

Una de las consecuencias, coinciden académicos consultados, podría ser el aumento de la delincuencia debido a la “saturación” del mercado informal y a que, ante la reducción de oportunidades económicas, la población se verá forzada a buscar estrategias de sobrevivencia.

“Si está en un tianguis y tiene 50 negocios que venden tenis, pues nadie saca nada, porque todos tienen que bajarle el precio para poder vender. Es muy fácil que en un momento dado, o no coma, no pueda sostener el negocio o empiece a vender tenis más mariguana; lo lógico, racional (…). Y entonces tenemos que se expande lo que ya ha venido ocurriendo en los últimos 20 años, dentro del sector informal, todo lo que tiene que ver con piratería, narcomenudeo, todo esto, y entonces es un círculo vicioso del que no se ve cómo salir”, agrega.

En México, que ha registrado tasas de Producto Interno Bruto (PIB) per cápita de alrededor de dos por ciento anual desde la década de los años 80, la mayor parte de la población se emplea en el sector informal del mercado laboral.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), 2016 cerró con 52 millones 43 mil 100 mexicanos empleados y sólo dos millones 183 mil personas en situación de desempleo.

Pero, de la población empleada, muestra la misma fuente, sólo un 43 por ciento está en el sector formal –con protección de derechos a la seguridad social–, mientras que la mayoría, o un 57 por ciento al cierre del año pasado, trabajaba de manera informal o sin garantía alguna.

Para los investigadores, uno de los principales impactos de que la mayoría de la población se emplee en el sector informal está en las finanzas públicas, a la que llegan los derechos por producto del trabajo de menos de la mitad de la población ocupada.

“Si un negocio es formal, debe pagar renta, sueldo a empleados, servicios e impuestos. Debe sumar sus costos al precio de venta del producto para no tener pérdidas”, dice María Fonseca Paredes, directora de la Escuela de Negocios del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey.

La investigadora Graciela Bensusán explica que el trabajo informal ha aumentado en el país en la medida en la que el crecimiento económico ha disminuido y ha sido insuficiente para emplear al millón 200 mil personas que, estima, se suman cada año al mercado laboral.

“Es un problema estructural, por la falta de crecimiento de la economía, un muy débil crecimiento en los últimos 30 o 40 años y que no ha sido suficiente para generar la cantidad de empleos formales en la cantidad necesaria, de acuerdo con el crecimiento de la población”, dice Bensusán.

A ese contexto, México suma las amenazas de Trump, que ha hecho de la revisión del Tratado de Libre Comercio con Norteamérica (TLCAN) y de la cancelación de inversiones de multinacionales en México uno de los ejes de sus discursos.


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