El "Gasolinazo" arruinó los pronósticos para 2017 (y falta Trump)



El “gasolinazo” ha arruinado los pronósticos de inflación para este año. Además, vendrán más revisiones al alza, dado que todos los analistas se quedaron cortos respecto al pronóstico de inflación para la primera quincena de enero.

Algunos ya se ajustaron, como Santander, que ayer revisaba su estimación de 4.8% a 5.0%, o Banorte-Ixe, que puso su nuevo número en 5.7%. Aun así, todo queda muy lejos de aquel 4% que esperaba el consenso a principios de diciembre: la mediana de los analistas, actualmente, es de 5.0%.

En aquel entonces, llamadinero.com estimaba 4.5% y estaba en la parte alta. Ahora prevemos que los precios se incrementen un 6.0% en este 2017, resultado en esencia de 1.5% registrado en la primera quincena de enero más nuestro pronóstico previo al “gasolinazo”.

Pero, además, también ha alterado las expectativas de alza de tasas de Banco de México (Banxico). Si a principios de diciembre la mediana de analistas se ubicaba en 6.38%, actualmente los analistas prevén que el Banxico tendrá que ser más agresivo y llevar las tasas a 7.0% al cierre del año.

El mayor costo del dinero junto con la erosión que la inflación generará en la capacidad de compra y el consumo ha hecho que los analistas revisen a la baja su expectativa de crecimiento para 2017 de 1.8% a 1.5%. Nuestra estimación es, desde principios de diciembre, de 0.7%.

La conjunción de la rápida depreciación del peso tras el triunfo de Trump y el “gasolinazo” hizo que el número de inflación para la primera quincena de enero fuera letal, peor a lo pronosticado: se incrementó 1.51 por ciento.

El dato sorprendió al mercado, cuyo consenso estimaba un aumento de 1.27%. NI el analista con el pronóstico más alto le llegó al dato publicado. La cifra, a su vez, significó un sustancial deterioro respecto a la tasa de 0.03% que se registró en la primera quincena de 2016, o respecto a la tasa de 0.13% observada en la segunda quincena de diciembre. Para que se hagan una idea, no se registraba un incremento quincenal tal virulento en la inflación general desde la primera quincena de 1999.

El número es horrendo: si partiéramos de cero, en sólo una quincena la inflación se ha comido la mitad del objetivo central del Banxico para todo el año, que es de 3.0%. Lo malo es que no partíamos de cero: la segunda quincena de diciembre terminó con una tasa anual en la inflación general de 3.24%. Los precios ya se ubicaban por encima del objetivo central, aunque todavía en una zona confortable, dentro del rango establecido por el Banxico de entre 2.0% y 4.0%.

Pues bien, el dato quincenal de enero destrozó el techo de 4.0% y llevó la tasa anual a 4.78%.

Esa tasa contrasta con otra de apenas 2.48% hace un año, por lo que el escenario inflacionario ha cambiado mucho de principios de 2016 a estos inicios de 2017. No se registraba una tasa anual quincenal tan alta desde la segunda quincena de septiembre de 2012. Y para una primera quincena de enero, no se había visto un número tan elevado desde 2009.


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