Bajan lumbre a Goodell



Después de la tempestad del miércoles, ayer llegó un poco de calma para Roger Goodell. Por fin se vio sonreír al comisionado de la NFL luego de que, a mitad de semana, la prensa se le fue a la yugular con preguntas sobre el "Deflategate" y su relación con Tom Brady, el pasador de los Patriotas a quien sancionó los primeros cuatro partidos de 2016 por desinflar balones de juego; las conmociones cerebrales, y la llegada de Las Vegas a la NFL. Goodell, al igual que los tres candidatos al premio Walter Payton Hombre del Año, Eli Manning, pasador de Gigantes; Larry Fitzgerald, receptor de Cardenales, y Greg Olsen, ala cerrada de Panteras, participaron en un foro celebrado en el restaurante House of Blues, en el que interactuaron con los fans. La mayoría eran seguidores de Texanos o Vaqueros, pero también había de los 49's y hasta de los Patriotas. Para fortuna del comisionado, la persona que vestía el jersey de Nueva Inglaterra con el número 12, nunca tomó el micrófono. Las mudanzas de los Raiders y Cargadores, la posibilidad de ceder su autoridad para aplicar castigos, así como otorgar más Súper Tazones a Houston, fueron algunos de los temas en los que Goodell intervino, sin embargo, la atención estaba puesta sobre sus acompañantes. Incluso una aficionada tiró el anzuelo hacia el mandamás de la NFL, pues después de hacer su primera pregunta, en la segunda se animó a pedirle unos boletos del Súper Domingo, a disputarse mañana en el NRG Stadium. Ante la sonrisa de los asistentes, Goodell no quiso comprometerse completamente y se limitó a pedir a la chica que lo buscara al final del evento. Fue hasta entonces cuando se escuchó el grito de la aficionada, "Voy a ir al Súper Tazón", que dejó en claro que la afortunada había logrado el objetivo y que el comisionado andaba de buenas.


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