Alberto Vieyra: Un pinocho fascista



Lo que había sido un tronco de madera y luego una marioneta, se convirtió finalmente en una persona real, tras superar las adversidades que se le presentaron.

Un día mientras Pinocho cruzaba un camino para ir a la escuela, es abordado por una comadreja, quien con dulces engatusa al niño para no ir a la escuela e invitarlo al circo.

Cuando Pinocho llega a casa sería cuestionado por su padre, quien le pregunta:

– ¿Dónde has estado hijo?, a lo que Pinocho replicó. – En la escuela como todos los días padre.

En un santiamén y sin darse cuenta, la nariz de Pinocho había crecido más de 30 centímetros. Pinocho sería castigado por su padre, encerrándolo en su casa sin poder salir, hasta que la comadreja apareció y lo ayudó a escapar.

Pinocho sin aprender la lección, es convertido en asno por una bruja y nunca más volvería a ver el rostro de su querido padre…

La fábula en cuestión sería publicada por un periódico italiano allá por 1880 y desde entonces el personaje de un tronco de madera con nariz larga creado por el italiano Carlo Collodini es conocido mundialmente como el símbolo de la mentira. Su autor había parido un personaje infantil que nos daba a entender que: "El camino correcto se alcanzaba a través de la honestidad, el conocimiento y la sabiduría”.

La fábula le queda como anillo al dedo a un mentirosillo Donald Trump, el nuevo Pinocho fascista, cuya nariz podría superar la de Pinocho, toda vez que el signo de su campaña electoral y ahora de su aberrante gobierno, es la mentira.

La cúpula de los organismos de seguridad norteamericana asestó está semana dos fuertes golpes a la credibilidad de la bestia trumpiana. Tanto el director de la Oficina Federal de Investigaciones FBI, James Comey, como el titular de la Agencia Nacional de Seguridad NSA, Michael Rogers, afirmaron que no hay ninguna evidencia para sustentar las acusaciones del mandatario respecto de que su antecesor Barack Obama intervino los teléfonos de sus oficinas en la Torre Trump, como reiteradamente acatarra el señor Trump con el único animo de denostar a sus enemigos políticos. Y, por si fuera poco, y a riesgo de que ellos o Donald Trump se vayan a su casa, confirmaron que desde julio del 2016 el FBI y la CIA investigan el espionaje ruso que tenía como objetivo distorsionar los resultados en las elecciones norteamericanas del pasado 8 de noviembre tomando partido por Donald Trump.

Dicen los rancheros allá en mi tierra “que de que la perra es brava hasta a los de la casa muerde”

Recuérdese que éste episodio le valió la chamba al cabecilla de la seguridad Nacional de gobierno trumpiano, Michael Flynn, al demostrarse que como asesor de campaña de Trump tuvo contactos con el embajador ruso en Washington, Sergei Kislyak. Con este mismo diplomático sostuvo reuniones el procurador general recién nombrado por Trump, Jeff Sessions, quien durante una audiencia con el Senado había negado bajo juramento estos encuentros, mentira que en la legislación estadunidense configura perjurio y amerita su destitución y hace que la bestia trumpiana pierda la poca credibilidad que le quedaba.

¿Será capaz la bruja que convirtió a Pinocho en un asno, de hacerle lo mismo a la bestia trumpiana, convertida en un Pinocho fascista?


0 vistas

© 2017 Radio Origen Comunicaciones. Todos los Derechos Reservados 

  • Facebook Social Icon
  • Twitter Social Icon