10 actitudes que los cajeros del supermercado odian de los clientes



Algunas veces los cajeros del supermercado odian algunas actitudes de los clientes.

En las últimas ocasiones me di cuenta que los cajeros que me atendían tenían cara de fastidio y algunos estaban molestos.

Al acercarme a varios de ellos sus comentarios eran los siguientes:

“Soy humano y también me cansó”, “estoy harto de que los clientes sean groseros” y “los clientes creen que tienen la razón siempre”.

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Al final de las pláticas logré entender que hay muchas cosas que hacemos y los cajeros del supermercado odian, por lo que quiero compartir contigo 10 acciones para evitar hacerlas y generar un buen ambiente en el super.

1. CUANDO EL CLIENTE ES GROSERO

A veces creemos que los cajeros son inmunes a las groserías. Como cuando ellos saludan y jamás les contestas o cuando les avientas el cambio y no pides disculpas.

2. LLEGAR 15 MINUTOS ANTES DEL CIERRE

Así como tú tienes un horario de entrada y salida en tu oficina, los cajeros también tienen uno. Para ellos es muy molesto verte llegar 10 o 15 minutos antes del cierre ya que durante todo el día no han visto a sus hijos.

Sé más considerado y no hagas esto.

3. NO DAR PROPINA

En México muchos de los “ayudantes” son niños o señores de la tercera edad y muchas veces existen clientes que no dan propina porque piensan que no la necesitan. Ellos trabajan y lo poco que juntan es para su “pasaje” o para sostener a su familia.

4. CAMBIO Y MÁS CAMBIO…

Los cajeros odian a los compradores que pagan montos altos con puro cambio. ¡No lo hagan! Es tedioso tener que contar moneda por moneda.

5. CUANDO UN CLIENTE ENFERMO TOCA LA MANO DEL CAJERO PARA ENTREGAR EL DINERO

¡Es una total asquerosidad! Si tienes gripa o tos evita compartir tus gérmenes a todo aquel que se cruza en tu camino. Lo mejor es que tengas un antibacterial contigo o evites tocarle la mano al cajero para entregar el dinero (con todo y gérmenes).

6. INTERRUMPIR CUANDO ESTAN OCUPADOS

Es de pésimo gusto llegar con un cajero ocupado a preguntarle cualquier cosa. Sé educado y espera tu turno.

7. LAS BROMAS DE MAL GUSTO

Estar parados es muy cansado, pero soportar las bromitas es lo peor. Los cajeros odian escuchar: “Si no pasa por el scanner es gratis” o “Es que no encuentro mi cartera, ¿es gratis?".

8. CONTAR EL CAMBIO LENTAMENTE

Hay una fila muy larga que atender y los cajeros no tienen tiempo de ver cómo cuentas el dinero lentamente.

9. DECIR QUE NUNCA VOLVERAS

Comentarios como “haces mal tu trabajo”, “nunca voy a regresar”, “por algo eres cajero” y “quiero hablar con tu gerente” son palabras que pueden lastimar y ofender.

Tratemos de entender que pasan horas parados y a veces ellos tienen días malos.

10. SACAR EL DINERO DEL SOSTEN

¿A quién no le molestaría presenciar esto? Definitivamente no debes hacerlo.

Ahora que ya conoces alguna de las cosas que los cajeros del supermercado odian, evita hacerlas y comprende que también son humanos y se cansan por pasar una jornada larga de pie, ocasionando que no siempre te reciban con una sonrisa.


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