DEL MONDRAGÓ A LA BOA.

COLUMNA

DE PE A PA



Alberto Vieyra Gómez.

info@agenciamn.com

AMN. – Después del Tlatelolcazo del 2 de octubre de 1968, Gustavo Díaz

Ordaz hiso circular profusamente en la Ciudad de México un libelo conocido

como “Mondragó” que pegaban clandestinamente en postes, paredes, y en

los parabrisas de los automóviles y en el que se culpaba de la matanza de

estudiantes a los grupos estudiantiles. Muy pronto se sabría que dicho

mamotreto fue hecho en la Secretaría de Gobernación y su publicación le

resultaría sumamente contraproducente al régimen priista y a Gustavo Díaz

Ordaz, quien terminaría por aceptar la responsabilidad de los hechos

macabros de Tlatelolco.

¿Por qué hago historia?

Mire usted: 52 años después, Andrés Manuel López Obrador, también a

través de gobernación haría circular otro libelo vergonzoso con el cual ha

hecho el peor ridículo de su vida política, pues chillando como si fuese un

chiquillo fingió un compló en su contra que bajo el título de “La BOA”

(Bloque Opositor Amplio) busca impedir que su partido Morena gane la

mayoría en la Cámara de Diputados en las elecciones federales del 2021 y

también descarrilar la revocación de mandato para el 2022.

Según el libelo conocido como la BOA, el grupo que busca descarrilar al

régimen amlista lo integran intelectuales, periodistas, empresarios,

gobernadores y opositores en su mayoría, todos ellos críticos de López

Obrador por la forma tan vil como se ha dedicado a dividir a los mexicanos,

en lugar de dedicarse a gobernar para todos.

Desde que tengo uso de razón y porque conozco el poder político por

dentro y por fuera, no había yo visto a ningún otro presidente de la república

tan testarudo y necio además de truculento, maquiavélico y chillón, como

López Obrador y en el momento menos apropiado, cuando la nación azteca

está inmersa en duelo por los más de 15 mil muertos que ha dejado el

coronavirus, merced a una torpe estrategia de manejo del régimen de

AMLO que busca privilegiar electoralmente a su partido Morena otorgando

dádivas de poder a unos 23 millones de mexicanos, en lugar de privilegiar la

salud, a fin de aplicar pruebas y pruebas del Covid-19 para detectar en


dónde están los contagiados y aislarlos inmediatamente, evitando con ello

que siga la cadena de contagios.

El dichoso libelo de la BOA, no tiene paternidad pero más temprano que

tarde se sabría que un famoso morenista acudió el martes pasado a la

redacción del periódico El Universal para ofrecer el asunto con el fin de que

lo detonará ese medio de comunicación como una investigación exclusiva

del periódico, pero resulto que el portador de semejante libelo quiso que su

nombre se guardará en el anonimato y hoy, ha trascendido que todo apunta

a un Ricardo Monreal Ávila, líder de Morena en el Senado, aunque antes se

pudo establecer que fue el titular de Comunicación Social de la Secretaría

de Gobernación quien lo filtro a algunos medios de comunicación y al

supuesto morenista que lo llevo al Universal.

El documento apócrifo tiene toda las facha de haber sido elaborado por los

servicios de inteligencia del Gobierno Federal, de acuerdo con el

comportamiento de empresarios, periodistas, intelectuales, gobernadores y

prominentes miembros de la oposición quienes desentonan o están en

contra del régimen de AMLO que ha provocado un desastre en el país en

materia económica, de inseguridad y de salud, pero sobre todo esta

enfrentando peligrosamente a los mexicanos en momentos en que el tejido

social esta dolido por la crisis económica y la pandemia del coronavirus que

ha dejado ya más de 10 millones de desempleados con presagios de

posibles estallidos sociales, sin que AMLO haga nada por cohesionar a la

sociedad mexicana, en lugar de polarizarla.

Pero suponiendo que el libelo, con el cual AMLO ha hecho el mas

espantoso ridículo y le ha valido ser exhibido en redes sociales como

traidor, peleonero, apátrida y muchos otros calificativos, sea auténtico, no

tendría absolutamente nada de malo que ciudadanos que no están de

acuerdo con su gobierno ni con su partido, se organicen para disputarle

ferozmente el poder en las elecciones intermedias del 2021. Malo fuera que

se estuviese conspirando para deponerlo con las bayonetas. La

organización política de los mexicanos es un derecho, pero AMLO no lo

quiere ver así, ni tampoco quiere ver que sus opositores, serán siempre sus

opositores y que el peor enemigo de AMLO se llama Andrés Manuel López

Obrador.

0 vistas

© 2017 Radio Origen Comunicaciones. Todos los Derechos Reservados 

  • Facebook Social Icon
  • Twitter Social Icon